Antonieta rosado de Pinot Noir:
Cada vez más elegido para el asado. Su equilibrio entre frescura y fruta lo convierte en el compañero
ideal para las entradas,
carnes blancas y cortes livianos de la parrilla. Servido bien frío, aporta una
experiencia diferente y muy gastronómica.
El enemigo Bonarda:
Tradicionalmente usado en blends, hoy brilla como varietal. Es muy frutado y jugoso, lo que lo hace
un comodín tanto para carnes rojas
como para achuras o cerdo (como bondiola o matambrito)
Ferus Malbec:
El rey indiscutido. Sus notas de frutos rojos y taninos dulces van espectacular
con cortes magros y sabrosos como el bife de chorizo o la entraña.
