Un Chardonnay de gran elegancia y complejidad, ideal para pescados de mayor estructura y mariscos con salsas suaves. Su equilibrio entre frescura, volumen y un delicado aporte del roble acompaña a la perfección salmón, langostinos, vieiras y pescados al horno, logrando un maridaje amplio y sofisticado.
Fresco, delicado y muy gastronómico, este rosado resalta los sabores del mar sin opacarlos. Su vibrante acidez y sus notas de frutas rojas armonizan con ceviches, langostinos, pulpo, paellas y pescados grillados, aportando frescura y equilibrio en cada bocado.
Un Pinot Noir elegante y de taninos sedosos, perfecto para quienes prefieren un tinto con platos de mar. Su frescura y delicadas notas de frutas rojas acompañan pescados de mayor intensidad como salmón, atún, trucha o pulpo a la parrilla, creando un maridaje refinado donde el vino realza el plato sin imponerse.
Estos tres vinos representan estilos bien definidos:
