Un Pinot Noir fresco y elegante, ideal para pastas con salsa de tomate. Su delicada fruta roja, taninos sedosos y vibrante acidez acompañan la frescura del pomodoro y las hierbas aromáticas, logrando un maridaje ligero, equilibrado y lleno de sabor.
La Bonarda aporta fruta intensa, frescura y taninos suaves, características que armonizan naturalmente con las salsas a base de tomate. Su perfil jugoso acompaña tanto un clásico fileto como una bolognesa, realzando los sabores del plato sin perder equilibrio.
El Sangiovese nació para acompañar la cocina italiana. Su marcada acidez, notas de cerezas y especias, junto a sus taninos finos, equilibran la acidez del tomate y resaltan la intensidad de salsas como pomodoro, fileto o bolognesa. Un maridaje clásico, elegante y lleno de personalidad.
Estos tres vinos representan distintas formas de disfrutar una pasta con tomate:
