Su equilibrio entre frescura y estructura lo convierte en un excelente compañero de salsas de carne. Sus notas de frutos negros, especias y hierbas, junto con taninos firmes y elegantes, armonizan con ragú, carnes braseadas y estofados, aportando profundidad sin perder frescura.
Un Malbec de gran elegancia y personalidad. Su fruta madura, taninos sedosos y excelente estructura acompañan la intensidad de las salsas de larga cocción, integrándose con los sabores de la carne y logrando un maridaje amplio, equilibrado y muy persistente.
Un Cabernet Sauvignon de gran carácter, ideal para platos de sabores intensos. Su estructura, taninos firmes y notas de frutos negros, especias y delicados toques de roble acompañan a la perfección ragú, osobuco y salsas concentradas, realzando la profundidad del plato y ofreciendo un final largo y elegante.
Estas tres etiquetas ofrecen perfiles bien definidos:
