El Sauvignon Blanc es uno de los mejores compañeros del pesto. Su vibrante acidez y sus intensas notas cítricas y herbales armonizan con la albahaca fresca, el ajo y el aceite de oliva, aportando frescura y realzando cada ingrediente del plato.
Su delicada expresión aromática y su excelente acidez equilibran la intensidad de las salsas herbáceas. Sus notas de frutas blancas y cítricos acompañan el pesto con elegancia, limpiando el paladar y resaltando la frescura de cada bocado.
Un blanco fresco, de gran equilibrio y perfil frutado, ideal para preparaciones con hierbas aromáticas. Su acidez natural y textura sedosa armonizan con el pesto y otras salsas verdes, aportando vivacidad al plato sin ocultar sus sabores.
Estas tres opciones ofrecen estilos diferentes:
