Fresco, delicado y muy gastronómico, es una excelente elección para una picada variada. Su vibrante acidez y sus notas de frutas rojas armonizan con quesos blandos, jamón crudo, mortadela, aceitunas y vegetales grillados, aportando frescura y equilibrio en cada bocado.
Una Bonarda jugosa y expresiva, ideal para compartir. Su fruta intensa, taninos suaves y excelente frescura acompañan a la perfección salames, chorizo seco, jamón cocido, quesos semiduros y empanadas, logrando un maridaje amable, versátil y lleno de sabor.
Un Cabernet Franc elegante y de gran personalidad. Sus notas de frutos negros, especias y hierbas, junto con su equilibrada acidez y taninos sedosos, armonizan con quesos estacionados, fiambres artesanales, patés y embutidos curados. Una elección ideal para quienes buscan una picada con sabores más intensos y un vino con carácter.
Estas tres opciones ofrecen experiencias diferentes:
